Obituario: Dr. José Luis Beguiristain Gúrpide
Queridos amigos: El pasado 15 de enero, a los 80 años, nos dejó "El Begui", una gran persona, amigo, profesor y maestro de generaciones de cirujanos ortopédicos / traumatólogos en España y Sudamérica.
Formó parte del grupo de primeros hijos profesionales de José Cañadell en la Universidad de Navarra, y fue pionero en diversos campos de la especialidad. Defendió su Tesis Doctoral sobre "Escoliosis en ratas bípedas" en 1973, recibiendo el Premio de Investigación de la SECOT, primero de muchos que le siguieron. Fue Consultor, equivalente a jefe de Sección, de Raquis y Ortopedia Infantil a los 30 años y tuvo una especial dedicación a las deformidades paralíticas del raquis con devoción a la PCI, para la que fue un pilar destacado en la Asociación Navarra para la Parálisis Cerebral (ASPACE). Promovió en sus colaboradores -como un verdadero maestro- el estudio clínico y la investigación básica en los problemas del raquis. Contagió a los suyos una dedicación incansable a las revisiones clínicas para tener datos propios sobre los que trabajar y comparar con la literatura en su permanente deseo de mejorar. Fruto de su espíritu se realizaron numerosas tesis doctorales y publicaciones científicas. Fue impulsor también de que los suyos perfeccionaran su conocimiento y progresaran en la práctica en un área a la que accedió parcialmente, el raquis cervical, para lo que me impulsó desde mis 28 años a formarme con estancias en diversas escuelas de Francia.
Fue miembro fundador del GIEDER, predecesor del GEER, del que fue presidente de 1989 a 1991.
Infatigable y abierto a colaborar con otras escuelas, siempre con gran respeto por sus compañeros de otros Centros de Raquis, compartió con Cañadell y conmigo la iniciativa para la organización en la Universidad de Navarra de un buen número de Congresos, Jornadas y Cursos nacionales e internacionales.
Aparte de su gran trayectoria en investigación, fue pionero en varios temas clínicos de la Cirugía del Raquis en nuestro país. Operó en 1977 su primer paciente con metástasis vertebrales de un carcinoma para tratar de resolver su problema de dolor intratable, lo que consiguió con dos tallos de Harrington y cemento acrílico. Ya en 1990 se hizo una revisión de 129 metástasis operadas con unos resultados que hicieron de esta problemática una de las más queridas de nuestro Departamento. En 1980 realizó la primera artrodesis lumbosacra con tornillos pediculares, material entonces de René Louis. Igualmente, teniendo el primer banco global de huesos y tejidos del aparato locomotor de nuestro País, fue en 1986 de los pioneros en el uso de aloinjertos en artrodesis vertebrales extensas, lo cual fue especialmente apreciado en escoliosis paralíticas, que tenían poco capital óseo local y en las crestas ilíacas.
Las técnicas y los medios cambian con los años, pero su legado, su estilo, el deseo de mejorar, el respeto por los compañeros/escuelas y la inquietud y curiosidad científicas siguen vivos en el GEER, que en este momento tiene como miembros a varios "hijos" de su escuela... incluso alguno en su Junta Directiva.
Carlos Villas, alumno, residente y compañero de trabajo del Dr. Beguiristain durante 35 años.
Descanse en paz.